
Land Rover presentará en el próximo Salón de Detroit, su nuevo modelo Range Rover Sport. Se convertirá en el quinto modelo de la marca y, estilísticamente hablando, no se pueden negar ciertas similitudes con el concept car, Range Stormer, mostrado también en Detroit el año pasado.
Aunque sus rasgos estéticos le acercan más al Range Rover, la base constructiva es la del Discovery 3, del que toma su plataforma y la innovativa tecnología del chasis. A nivel comercial, se posicionará entre ambos con el objetivo de rivalizar con la Clase M de Mercedes-Benz, el BMW X5 e, incluso, el Porsche Cayenne.

En cuanto a la motorización, hereda dos mecánicas que ya se montan en el Discovery, una de gasolina de 4,4 litros de cilindrada y 300 CV y un V6 turbodiésel de 2, 7 litros y 190 CV. Si bien las prestaciones de estos motores son notorias, el tope de gama utilizará un V8 de 4,2 litros sobrealimentado que rinde 390 CV con un extraordinario par de 550 Nm, que le permitirá alcanzar una velocidad máxima, limitada electrónicamente, de 225 Km/h.
Todas las mecánicas son de origen Jaguar, pero convenientemente adaptadas a los requerimientos de un uso mucho más exigente.

Sus cualidades como vehículo todoterreno están fuera de toda duda al venir avaladas por el sistema de tracción total Terrain Response. Además, cuenta con un sistema de suspensión neumática que adapta los tarados de muelles y amortiguadores a las condiciones del asfalto o del terreno por el que se circule. A esto se unen otros sistemas electrónicos como el control de tracción, el de estabilidad,... y discos Brembo de 4 pistones en las ruedas delanteras para la versión de gama más alta.
También se ha prestado especial atención a su aerodinámica, su imponente presencia se dulcifica con la introducción de formas redondeadas, acentuada por unos guardabarros prominentes y un espoiler emplazado en la parte superior del portón posterior, entre otros aditamentos.

El interior es espacioso y con acabados de lujo. En él se combinan piel, madera y elementos metálicos para dar una nota de modernidad al clásico acabado de los automóviles de lujo británicos. En el diseño del interior, el centro de atención ha sido el conductor y, por esta razón, la consola central es alta e inclinada hacia él. De esta forma, se le facilita el acceso a los diversos controles. Los asientos son de tipo deportivo para garantizar una buena sujeción lateral.
Su comercialización en Europa está prevista para esta primavera, posiblemente sea el próximo mes de Mayo.